Aunque generalmente soy cauteloso con las producciones de Netflix, esta película se distingue. Con un estilo semi-documental, destila una docena de años turbulentos de conflicto relacionado con ETA1 en menos de dos horas, ofreciendo una perspectiva reflexiva y matizada sobre las complejidades del País Vasco.
Para aquellos atraídos por historias de espionaje entretejidas con realismo histórico y la sombra del terrorismo, vale la pena verla.






